Tipos de lubricantes

Lubricantes

Tipos de lubricantes

Los lubricantes son un estupendo aliado para el acto sexual, así como para la masturbación, ya que evitan el dolor y aumentan el placer. Es importante saber que existen varios tipos de lubricantes, cada uno hecho a base de un material distinto. Teniendo cada uno una función diferente, que es necesario conocer si planeamos utilizar la lubricación artificial.

Hoy en Tuppersex Andalucía os contaremos todo sobre los diferentes tipos de lubricante.

Lubricantes de base acuosa

Primeramente nos encontramos con los lubricantes de base acuosa. Tal y como su nombre lo dice, estos lubricantes están hechos de base acuosa, lo que los hace solubles al agua.

Se puede decir que estos son los lubricantes más «amables» con los genitales. También son sumamente versátiles, ya que pueden ser utilizados durante el sexo anal y vaginal (algunos incluso pueden ser usados durante el sexo oral, aunque no todos).

Su capacidad de diluirse en agua es un pro y un contra a la vez. Es un pro porque pueden ser limpiados más fácilmente. Pero es un contra porque tienden a secarse fácilmente, por lo tanto en el sexo anal (que necesita abundante lubricación) se deberá aplicar más de una vez para evitar molestias y que siempre prevalezca el placer.

Lubricantes a base de silicona

De textura más densa y gelatinosa este lubricante es el más popular de todos. A diferencia del lubricante de base acuosa, no se disuelve rápidamente, siendo de hecho bastante duradero. Esto lo hace ideal para el sexo anal, ya que la lubricación se mantiene durante mucho tiempo.

También tiene sus ventajas y sus desventajas:

Como ventaja, es un lubricante duradero, por lo tanto es ideal para sesiones de sexo largas e intensas sin necesidad de estar aplicando lubricación constantemente. También pueden ser utilizados bajo el agua sin ningún problema.

Como contra, su misma condición lo hace difícil de lavar, por lo tanto no se recomienda para uno rapidito. Tampoco es recomendable utilizarlo con implementos de silicona, como juguetes o preservativos, puesto que puede dañar su material. Va bien con preservativos de látex y juguetes de vidrio o metal, pero no con silicona.

Lubricantes con base de aceite

Este es el lubricante que se usa desde la antigüedad.

Es casi tan versátil como el lubricante de base acuosa, lo que lo hace idóneo para todo tipo de prácticas, incluso realizar masajes eróticos. Por lo tanto se puede convertir en un gran aliado para el juego previo.

Tiene los siguientes pros y contras:

Su material lo hace más duradero que el lubricante de base acuosa, pueden ser utilizados bajo el agua y van de la mano con casi cualquier juguete sexual.

Como contra, estos lubricantes manchan fácilmente y son un poco complicados de lavar. También tienden a disolver el látex, así que no son recomendables para los preservativos hechos de este material. Y por último, pueden ocasionar alteraciones en el pH de la vagina, o provocar irritaciones en la uretra. Pero esto no sucede siempre.

Otros tipos de lubricantes

Los lubricantes también pueden generar otras sensaciones. Tal es el caso de los que son de efecto frio-calor. Siendo de composición variada (usualmente híbrido: mayormente de base acuosa con un porcentaje de base de silicona) pueden generar la sensación de calor o de frescor en el lugar donde son aplicados.

Junto con estos también encontramos lubricantes para el sexo oral, los cuales tienen un sabor. Estos son un implemento interesante cuando se trata de dale otro cariz al sexo oral, pudiendo disfrutar del sabor del chocolate o de alguna fruta en los genitales de tu pareja.

Conclusión

Cada uno tiene una función diferente, pero en la variedad podemos encontrar motivos para disfrutar y conocer más ampliamente nuestra sexualidad.

Esperamos que esta breve guía sobre los distintos tipos de lubricantes os sea de ayuda para escoger el más adecuado.

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