Escuchando a nuestro cuerpo

Escuchando a nuestro cuerpo

Hoy quiero lanzaros una pregunta ¿escucháis a vuestro cuerpo?

En estos tiempos de menos ruido, menos gente, menos contacto exterior quizá es cuando puedes encontrar tu momento. Entre el teletrabajo, los niños, las reformas, la limpieza de primavera… Ahora es el momento en que te puedes estar prestando atención. El momento de dejar que tu cuerpo te indique, a su modo, con sus propias palabras, lo que necesitas.

Quizá te está diciendo que ha llegado el momento de cuidar un poquito esa zona tan olvidada que es el suelo pélvico.

El suelo pélvico es una zona muy importante para la mujer y su salud. Cada vez somos mas conscientes de ello e intentamos mantenerlo firme. Pero circunstancias como el embarazo y el parto, entre otras, lo deterioran. Y esto nos lleva a problemas en el fututo como perdidas de orina, de líbido, de placer… y por supuesto la inseguridad que esto nos genera. O sea, cosas que no queremos bajo ninguna circunstancia.

Así que como te dice tu cuerpo, va siendo hora de ponerse manos a la obra, y nosotras te podemos ayudar. Solo necesitas dos elementos y un poquito de constancia.

El primero de ellos es un huevo yoni o unas bolas chinas, y el segundo practicar ejercicios kegel.  

Quizá no tengas muy claro como mover los músculos del suelo pélvico porque no sepas muy bien identificarlos, pero no es difícil. Puedes notarlos tosiendo fuerte en posición sentada,  o cuando introduces un dedo en la vagina y aprietas como si quisieras retener la orina.

Seguro que has oído que para practicar debes cortar el chorrito de pipi cuando orinas, pero nosotras te lo desaconsejamos totalmente. Haciendo esto solo puedes conseguir una infección urinaria. De hecho para practicar es aconsejable hacerlo después de ir al baño. Así te aseguras de evitar el riesgo de infección.

Lo bueno es que es un proceso tan fácil que puedes hacerlo en cualquier momento y lugar. Y si tomas la costumbre de hacerlo dos o tres veces al dia los resultados te sorprenderan.

Estos son tres de los ejercicios que puedes hacer:

El primero y más sencillo es simplemente introducir tu huevo yoni o tus bolas chinas y andar. Facil, ¿verdad?. Pero tiene truco, tienes que contraer los musculos para  que no se salga. Al principio te costará un poquito, pero en nada lo habrás conseguido.

El segundo es contraer los músculos durante 5 segundos y descansar otros cinco repitiendo diez veces. Con la práctica podrás aumentar el tiempo. Y el huevo Yoni o las bolas te lo facilitaran porque notaras perfectamente los músculos y que estás trabajándolos.

Y el tercero es hacer diez contracciones los mas rápidas posible y poco a poco aumentar el número de repeticiones.

Es importante que utilices el huevo yoni adecuado porque depende del momento en que te encuentres. Como es lógico no es lo mismo que nunca hayas sido madre a que lo hayas sido recientemente. El tono de tus músculos será muy distinto. Por eso existen tres tamaños. Cuanto mas grande mas pesado, y por tanto sujetarlo requerirá mas fortaleza. Eso si, también querrá decir que puedes olvidarte de esos inconvenientes de los que hablamos, y que tendrás los placenteros beneficios de estar en forma.

Huevos Yoni Amatista

Desde TuppersexAndalucia te animamos a que hagas caso a tu cuerpo y te pongas manos a la obra, y si necesitas mas información aquí estamos para ayudarte.

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