UN VIAJE POR LAS ESTRELLAS

UN VIAJE POR LAS ESTRELLAS

Era una noche de cielo raso, despejado de nubes y repleto de estrellas. Siempre he sentido gran atracción por llegar hasta ellas. Por lo que cogí mi telescopio y desde el pequeño balcón, me puse a jugar con él.

Lo iba tocando con mis manos suavemente, con mucha delicadeza. A los pocos segundos empecé a ver estrellas a lo lejos. Poco a poco me fui interesando, mi respiración agitando, mi cuerpo excitando. Cuanto más exploro el universo con el telescopio más placer y satisfacción descubro. Ante mi discurren todo tipo de acontecimientos cósmicos del universo profundo. Olas de radiaciones espaciales que erizan mi piel, partículas desconocidas que provocan escalofríos por mi cuerpo. Cada vez se suceden más rápido todo tipo de fenómenos. Campos de asteroides, lluvia de estrellas, cometas y estrellas fugaces que me encaminan a agujeros negros. Su atracción me llama cual canto de sirenas para los antiguos marinos.

Se acerca el horizonte de sucesos, en pocos segundos mi percepción del tiempo se relentizará. El punto de no retorno superado da paso a una explosión de supernova. Potente y que lo ocupa todo, energía en su máxima expresión.

Pasado ese instante de clímax, queda la resaca del caos. Un silencio absoluto tras el estruendo, la oscuridad tras la luz. Con la vuelta a la calma es el momento que hace aparición la belleza de lo imperfecto. Una especie de vía láctea en toda su grandeza y expansión.

Lo que viene a continuación es una sensación difícil de narrar, solo si has vivido la plenitud de la masturbación conocerás la descripción que omito posterior a estas líneas. No es necesario ser hombre ni mujer, en realidad ¿qué más da? Solo es la narración de un viaje por las estrellas de los tantos que nos podemos dar por placer. Seguramente piensas que en soledad, pero prueba a viajar en compañía. 

Autor: Tolouse

1Comment
  • Carolina
    Posted at 09:15h, 08 agosto Responder

    Aunque es interesante y bueno a nivel descriptivo pero se va de la temática, se extiende demasiado hasta llegar a la analogía con la masturbación. Como lectora, he echado en falta mientras leía hallar y enlazar con el componente erótico, y cuando ha llegado, me he quedado un poco fría.

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