LA PRINCESA EGIPCIA

LA PRINCESA EGIPCIA

El calor era sofocante en la habitación.

Su cuarto desprendía un ligero olor a lirio.

Dejó la ventana abierta. Observando las esplendorosas flores que la rodeaban, algunas cuyo color comparaba con el de los labios internos de su vulva. 

Acariciando su delicada piel con suavidad. Ensimismada. Ida. Dejándose llevar. A su boca venía de nuevo el sabor dulzón, que notaba cuando le penetraba la boca, dejando caer dentro toda la excelencia que transportaba en el pene. Su frente humedeció al introducirse los dedos en la vagina. Primero uno. No sintió suficiente placer. Con el segundo sintió más satisfacción, pero no era aún  del tamaño que la había enloquecido hacía tres noches. Así que aumentó la cifra hasta encontrar tanto placer en sí misma, como el que sintió junto a él.

No le apetecía abandonar la cama. Prefería jugar y experimentar con su cuerpo, pero era la princesa, y debía cumplir con sus obligaciones. Quería olvidar el día que entregó su virginidad a un esclavo del palacio, y borrar toda huella de lo sucedido a tan solo unos metros de allí. Sin embargo, sus pezones seguían duros, y para saciarse por completo, los elevó hasta poder rozarlos con la lengua.

Escrito por Ébano



Actuar de manera contraria a  lo que algunos llaman normalidad. Olvidar lo establecido. Ser uno mismo ¡Qué difícil es a veces!

En ocasiones, para ser felices, hay que  olvidar lo que otros esperan de nosotros, y actuar según nuestros propios criterios.

Ella quería disfrutar, vivir su pasión con alguien fuera de lo que la sociedad aprobaba. Así que se entregó por completo y sin tabúes a quien consideró que podía satisfacerla.

Y tú ¿Qué vas a hacer? ¿Seguirás sufriendo por el qué dirán? ¿Vas a ponerte metas para superar tus miedos? ¡Adelante!.

Aquí comienza la historia de Ébano y sus microrrelatos eróticos, esperamos que os gusten tanto como a nosotros, recordar vuestra opinión es muy importante para nuestros escritores, no os marchéis sin dejar un comentario 🙂

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