“ EL FETICHISMO: ¿RAROS, ENFERMOS?”

 

¡¡Ni lo uno ni lo otro!! Todos tenemos algún fetiche, lo que ocurre es que la mayoría de las personas no lo relacionan como tal, simplemente lo definen como : “¡¡me encanta!!”.

Estamos acostumbrados a relacionar el fetichismo sólo con los zapatos, el cuero… pero ¡hay mucho más!

 

Así que comencemos por el principio: ¿Qué es el fetichismo?

 

El fetichismo no está sólo relacionado con la sexualidad.

La palabra fetiche procede del latín facticius (artificial, inventado) y habría evolucionado al portugués, feitiço, que significa hechizo, por lo que se puede considerar el fetichismo como forma de creencia o práctica religiosa en la cual "se considera que ciertos objetos poseen poderes mágicos o sobrenaturales y que protegen al portador o a las personas de las fuerzas naturales". Por eso, los amuletos también son considerados fetiches.

 

¿Cómo lo unimos con la sexualidad?

 

En términos propiamente sexuales, el fetichismo  consiste en la excitación erótica o la consumación del orgasmo a través de un objeto concreto, una sustancia, una parte del cuerpo, o una situación en particular.

 

El fetichismo sexual se considera una práctica inofensiva, salvo que provoque un malestar clínicamente significativo en la persona o problemas  a terceros.

 

Hay multitud de conductas, objetos, situaciones, partes del cuerpo que nos encanta, nos suben el ánimo, nos excitan, nos apasionan…

 

¿Habéis visto “Sexo en Nueva York? Recordad a Carrie con su adoración por los zapatos, ese era su fetiche!

 

Y el tópico sobre los uniformes militares, bomberos, cuerpos de seguridad, enfermeras, secretarias ¿tópico o realidad? Puede que no lo hablemos abiertamente, pero seguro que alguno de ellos os llama la atención, de ahí utilizar como fetiche los distintos tipos de disfraces.

 

Fetiche de pies, de cuero, de medias, de zapatos, de piercings… todo esto puede ser su  fetiche!

  

 fetich feet

 

Pero salgamos de los fetiches más sonados y descubramos otro tipo de fetiches que no solemos catalogar como tales

 

  • La voz: ¿A quién no le ha llamado un comercial por teléfono para ofrecer cualquier servicio y ha pensado: ¡que voz tiene!? Un fetiche muy generalizado y no considerado como tal es la voz: una voz sensual, masculina/femenina, con un determinado timbre…

 

  • Las manos: ver unas manos bien cuidadas, o de un tamaño específico, el movimiento de las mismas. Por ejemplo:  conduciendo, una mujer pintándose las uñas,  un hombre afeitándose.

  • El aroma de una persona: entendiéndolo como ese olor que hace reconozcamos a la persona, que nos recuerda a el/ella, que cuando lo olemos nos vuelve locos, nos atrae, nos despierta las emocione y la libido. ¿Quién no se ha visto en la situación de oler la almohada donde ha dormido su media naranja, su amante o esa persona que te hace perder la cabeza?

 

La voz, las manos, los pies, el aroma de una persona, la altura, las barbas, las uñas, las cinturas estrechas, los vientres planos...¿A que ya comienza a sonarnos más común de lo que pensábamos?

 

Ahora os toca a vosotros, ¿Cuál es vuestro fetiche? En ocasiones no somos conscientes de ello, así que ¡os animo a descubrirlo!

En #GranadaErotica programa semanal en Ondaluz Granada Televisión hablamos sobre fetichismo
.https://youtu.be/DjAX-06_rDQ?list=PLKF2XeEV6WfWZ0rOSU653EGbZWYvBya9f

 

Noemí Parra
Psicóloga
paraelalma.com
asesorasaludsexual@gmail.com