La técnica básica está muy bien para la primera vez y para muchas, pero como todo en la vida puede cansar. Es como el cocido, si siempre lo haces igual acaba por hartar. Por eso los buenos cocineros van cambiando ingredientes y, sobre todo condimentos. Así consiguen sabores nuevos creando sorpresa en los comensales. Sorpresa y satisfacción.

En esta entrega vamos a sazonar nuestro cunnilingus cambiando las posturas. He aquí algunos ejemplos. Por favor introdúcelas después de conocer un poco a la chica, son realmente placenteras cuando ella está muy excitada y las primeras veces raramente lo estará.

Aunque si observas gran excitación adelante. Eso sí úsalas si la chica está realmente caliente, sino ves a los seguro.

1. Ella de pie, tú de rodillas: A ellas también les gusta que se lo chupen de rodillas. Quizá necesite apoyare contra la pared y abrir una de las piernas hacia un lado.

2. Ella de rodillas sobre tu cabeza: Da una sensación dominación muy excitante para la chica. A ti te limita un poco el acceso pero deja muy accesibles las nalgas y los pechos.

3. Ella a cuatro patas y tú situado debajo de ella: Con esta postura puedes combinar el beso negro con el cunnilingus. Un plato para sibaritas. Eso sí, por favor debe haber una buena higiene del ano.

4. Ella sentada en un sillón: Es una variante de la posición estándar que puede ser muy cómoda si colocas uno de los cojines debajo de su cadera. Si además coloca las piernas apoyadas sobre el respaldo puede estar muy cómoda. Tú quizá no tanto.

5. Ella sentada en una silla: No tendrás quizá tanto acceso como en el caso del sillón y ella estará más incómoda. En este caso ella sí deberá estar muy excitada.

6. Ella encima de una mesa: La superficie es dura y fría, elige este escenario cuando elle esté muy, muy caliente o como una estación camino de la cama. Ella va estar incómoda, o bien termina rápido o mejor buscar un sitio más cómodo.

 7. Tú de pie y ella sobre tus hombros: Es acrobática y difícil. Si no estáis muy en forma ni lo intentéis. En mi modesta opinión puede ser un alarde pero sin tomarlo muy en serio. Unos segundos y después buscar una postura más cómoda.

Cambiar la postura no lo es todo, por supuesto, pero introduce una cierta diversidad. En próximas entregas introduciremos más elementos para modificar esta técnica haciéndola más placentera y creativa.