En la eternidad de esa noche

 

Cada vez que le veía tumbado en aquella cama de sabanas blancas y aterciopeladas con su cuerpo imperfectamente perfecto recostado de lado, tengo ganas de besar cada centímetro de su piel, cada cicatriz que lo marcó, cada herida abierta en una batalla… Crecen esas ganas de naufragar en sus labios entre delirios de pasión prohibida y de enredarme entre sus brazos con las manos entrelazadas buscando sentir su pene erecto en mi zona pélvica.

 

Provocarle un leve gemido, mientras besa descontroladamente mis labios. Me provocan sus ojos al unísono de los míos mientras en nuestras mentes nos desvestimos lentamente.

 

Desearía saberlo todo de su cuerpo y de cada uno de sus recovecos mas escondidos, de su miembro… su forma, su tamaño, su textura… incluso su sabor. Sentirlo excitado y saber que su excitación es solo responsabilidad mía. Cada palpitación, y cada embestida abriéndose paso entre mis piernas.

Quiero sentir su lengua rozando mis pezones, y sus manos recorriendo todo mi cuerpo desnudo.

 

Y fundirnos en uno solo con la ingrávida luna llena, los deseos de lo imposible, las ganas de habitar por siempre el uno en el otro. Sentirlo dentro de mí… con la fuerza y el calor de mil hogueras que consumen un fuego que nos arde en la piel.


Que me pierda el respeto, que sea el amante que me haga sucumbir a los placeres terrenales pero que me muestre también los también llamados celestiales… que me subiera al cielo y me abandonara en su placer… para que nuestra lujuria fuera para siempre, en la eternidad de esta noche.


 En la eternidad de esa noche

 

   Autor :Hezerleid