LA DANZA DEL AGUA

LA DANZA DEL AGUA

La Danza del Agua.

Durante la noche buscaron un hueco, un lugar donde encajar sus cuerpos, como lo si de un puzzle se tratara. No hubo suerte. Decidieron irse a sus respectivas viviendas a dormir. ¡Mañana será otro día! El deseo era tal, que no cesaron en el empeño por encontrar el sitio perfecto para apagar el fuego que se había adueñado de ellos.

A las 6:00 a.m. se sobresaltó al notar vibrar su teléfono móvil. Era él.

– ¿Va todo bien?

-Si. ¿Estás dispuesta a sentir estrellas en el centro de tus piernas?

Oír esas palabras se movió en ella hasta la última terminación nerviosa de su vagina.

– ¡Corre! ¡Levántate! ¡Nos vamos!

-Subió al coche que la esperaba en la puerta del apartamento.

Dónde iban, era una sorpresa que le había preparado.

Condujo durante casi una hora. Se deslizaron por un camino serpenteante hasta llegar al mar. Aún no amanecía en el cielo, pero sí en el miembro viril del hombre, el cual ella se había encargado de despertar durante el trayecto. El agua en sus pies no consiguió reducir el tamaño de su pene.

Unas sombrillas, innecesarias para esa hora, formaban una cortina, para evitar las miradas curiosas. Tumbados en las toallas que ejercían de cama, se gozaron sin descanso. Primero el se abalanzó sobre su cuerpo, bailando al son de las olas, hasta llenar el pozo de la mujer de agua, sin dejarse una sola gota dentro. En el segundo round, fue ella quien por sugerencia de Mauricio, sin quitarse el vestido esta vez, se apartó el precioso tanga que lucía, y se convirtió en una batidora que agitaba y mezclaba todos los olores y sabores de su fruta de la pasión.

La playa empezaba a recibir nuevos visitantes, y aunque se acercaban, no estaban dispuestos a frenar su orgasmo. Tanto, que una vez acabado, ella le pidió que no sacara de su cuerpo el juguete aún empapado, y volvió a emanar flujo hasta dejarla extenuada.

Escrito por Ébano:

Ébano y sus microrrelatos eróticos, esperamos que os gusten tanto como a nosotros, recordar vuestra opinión es muy importante para nuestros escritores, no os marchéis sin dejar un comentario

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