RIOS DE TINTO

RIOS DE TINTO

Rios de Tinto

– Después del paseo, le sirvió la copa. Era un tinto exquisito.

En el recorrido ella se detuvo para aclarar a Juan la diferencia entre un vino tradicional, y el vegano que estaba probando.

-En el proceso de clarificación, o limpieza de impurezas antes del embotellado del vino vegano, no se usan productos de origen animal, como la albúmina de huevo, o la caseína, utilizados para los vinos tradicionales. Se emplean ingredientes como la patata o el trigo. 

– El miraba los labios de Amagoia. Los besaba en su mente. El rojo del carmín, era casi el mismo que la delicia que estaba tomando. Y deseaba probarlos con la misma intensidad. Quería hacerle la cata a ella. Meter la nariz en su cuello. Sentir sus aromas primarios. Agitarla para liberar los aromas secundarios. Y darse el placer de embriagarse con el sabor de su piel. 

Cada vez que ella sonreía, formaba con su boca las curvas más peligrosas y sexys que había visto. Intentaba concentrarse en la explicación. Sin embargo, su mente veía las gotas del vino recorrer el escote de Amagoia. Sus pechos erguidos. Los pezones a punto de dispararle. Su imaginación era incapaz de frenar. Observaba la anatomía de la botella que tenía frente a él, e inmediatamente quería ver como ella se introducía el cuello hasta el fondo de su garganta, como si se tratara de su pene, y dejara allí sus babas lubricantes, resbalando hasta llegar a sus escrotos.

Tocaba probar la siguiente variedad. Estaba muy sudado. Necesitaba refrescarse antes de continuar la ruta. Pidió ir al cuarto de baño. 

La excitación no pasó desapercibida a su guía, quien, mirando a la bragueta, se acercó, y empezó a acariciar con cierta prudencia.

Poco a poco se fueron desatando las pasiones. Se acercaron a una barrica, a la cual Juan le quitó el tapón, desparramando sobre la muchacha el contenido. ¡La visión que tenía ante sí, era esplendorosa! El vestido azul de lino, quedó ceñido a los pechos y caderas, dejando translucir un body blanco de encaje. 

No hubo tiempo para juegos eróticos. Ya habían cruzado el umbral del peligro. Juan dejó rodar su pantalón hasta las rodillas. La tumbó en el suelo. Subió el vestido. Apartó a un lado la ropa interior, y sin preámbulos la penetró. Degustó el vino en la mejor copa que podía soñar: la vagina de la belleza que se encontraba debajo. Tenía la combinación perfecta para una cata: el vino, y esas fresas que tenía por pezones. Pensaba sacarle todo su jugo hasta llegar al clímax.

Escrito por Ébano:

DESTAPA TUS SENTIDOS

«El vino es una especie de
poesía que se encuentra embotellada» (Robert Louise

http://tuppersexandalucia.com/2021/09/10/la-princesa-egipcia/
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