Siempre supo que aquella sería su última conquista, rozando los cincuenta disfrutar de aquella princesa de ébano era una oportunidad que no iba a dejar escapar. La piel canela brillaba con la luz de la chimenea, su largo pelo zaino cubría unos pequeños pechos acabados en...

Estaba bien eso de poder escaparse del trabajo de vez en cuando. Se acababan de mudar a un piso céntrico, muy céntrico de Madrid así que ahora en quince minutos de transporte público estaba en casa y sería una bonita sorpresa presentarse para seguir “deshaciendo...